Qué ocurre con mis datos en Internet si muero ?

Actualmente  nos encontramos definiendo casos de uso, funcionalidades, etc. de Quimerus. En un momento dado de la conversación (a veces pasional creedme) surgió una pregunta por parte de una persona del equipo que nos dejó pensativos:  “Qué ocurre exactamente si un usuario registrado muriese ? Sus datos quedan en el limbo ?”. Una pregunta sencilla de formular pero dificil de contestar, al menos sin muchas opciones abiertas disponibles.

Para mucha gente, que utiliza Internet como extensión de su vida personal o profesional, el legado que queda atrás puede ser tanto una bendición como una inmensa fuente de problemas. Sus seres queridos le recordarán por sus fotos, sus vídeos o todo aquello que escribió en un blog. Pero al mismo tiempo todo aquello peligra:  ¿qué sucede con los dominios alquilados a nombre de una persona que ya no está en este mundo? ¿Pueden los familiares entrar a leer su correo? ¿Quién cobrará a partir de entonces sus cheques de AdSense?, etc.

Comenzamos a recopilar información sobre como gestionaban este problema otros sitios sociales.  En el siguiente post podemos encontrar lo que hacen lo que hacen los más grandes respecto a este delicado asunto. Resumiendo:

En Hotmail las cuentas se borran después de 270 días (9 meses) de inactividad. Antes, un familiar directo puede pedir acceso a los mensajes de la persona fallecida mediante un certificado que pruebe su parentesco y el certificado de fallecimiento del titular.

Gmail pide la misma información que Hotmail y además una prueba de haber conversado por correo con la persona fallecida. Si el familiar lo pide, Gmail borrará la cuenta.

En ningún caso se permite en YahooMail el acceso a las cuentas de correo de los difuntos. Sí puede solicitarse, sin embargo, cancelar las cuentas de familiares muertos.

La opción de Facebook es convertir los perfiles en “memoriales”. Facebook se compromete a no dar las claves de entrada a ningún usuario aunque sí pueden cerrar perfiles a través de un formulario.

MySpace se trata cada caso por separado pero las cuentas no se eliminan a no ser que exista una petición por parte de los parientes.

Asimismo, nos enteramos por parte de CHW que existe un día dedicado a debatir acerca de este tema, el Digital Death Day. Como nosotros tambien hemos podido comprobar, a día de hoy no existe una práctica o política generalizada de los distintos medios de Internet en torno al tema. Esto tiene bastante sentido, ya que la “flexibilidad del proveedor” depende en buena medida del tipo de aplicación y los datos de los que esemos hablando (ejemplo: diferencias entre aportar datos de una red social frente a los de una cuenta de correo).

Otro punto de vista, desde Sigh, una interesante reflexión en primera persona: “Quisiera reflexionar sobre algo que me atormenta en mayor o menor medida: ¿Que ocurriría si hoy muriera? Ahora mismo mi único contacto con el mundo virtual lo hago a través de mi servidor. No sé qué le ocurriría a mi servidor llegado el caso, si se desconectaría, se dejaría un tiempo funcionando, o indefinidamente. Pero todos mis proyectos, mis trabajos, mis ideas, todo lo que pudo ser y no fue lo tengo plasmado en soporte digital, que por desgracia se perdería para siempre. Nadie continuaría nada de lo que tengo empezado. Eso me deprime especialmente cuando pienso en estas cosas. No conozco a nadie que comparta mis ámbitos virtuales, asi que nadie anunciaría mi desaparición, simplemente dejaría de haber actividad y puede que al final desaparezca virtualmente. Decía un filósofo griego, que una de las mayores preocupaciones del ser humano, es no ser recordado, ya que de esa forma uno se convierte inmortal metafóricamente. ”

En nuestro caso, estamos muy cercanos a la filosofía de Hotmail tras cierta deliberación.

Y vosotros, qué creeis que sería lo óptimo o que os gustaría que pasase con vuestros datos o los de alguien cercano llegado el desafortunado caso ?


Criogenización: Vida eterna, tecnología e inmortalidad

La criogenización ha sido siempre un tema que ha generado gran controversia en el mundo de la ciencia. Mantener seres humanos en condiciones de congelación, con el fin de mantener sus funciones vitales suspensas, para una futura reanimación. El proceso de criogenización es relativamente sencillo, ya que solo es necesario inyectar en el cuerpo que se va a criogenizar unas sustancias que impedirán la formación de cristales en el interior de los tejidos de los diversos órganos, lo cual podría poner en peligro su integridad. Después, este cuerpo es conservado en nitrógeno líquido en espera de que la cura a la enfermedad que padece pueda ser descubierta. Los procesos de criogenización comenzaron a investigarse sobre los años sesenta y a partir de ahí se ha ido evolucionando hasta conseguir que se realicen en seres humanos. Fue en esos años cuando Robert Ettinger y Nathan Duhring, pseudónimo de Evan Cooper, formularon la Teoría de la Criogenización con la que pusieron de manifiesto que un ser vivo, tras fallecer y ser congelado, podría potencialmente llegar a ser revivido. El primer criogenizado de la Historia fue el Dr. James Bedford un 1 de enero de 1967.

Para que el cuerpo no entre en descomposición y que no se produzca la muerte total, se aplican bolsas de hielo en axilas, cara, etc… y por vía intravenosa se inyecta un líquido crioprotector. A partir de aquí ha de irse enfriando el cuerpo progresivamente con hielo y aceite de silicio hasta llegar a la temperatura en la que se mantendrán: -196º.

Hay tres tipos de muertes: la legal, que seria cuando el médico certifica que el paciente ha muerto; la clínica, que es cuando el cuerpo ha muerto, pero se mantienen las células vivas, de cara por ejemplo a un transplante. Y la muerte biológica que seria cuando ya las células han muerto. En cualquiera de las dos primeras puedes ser criogenizado.

Un asunto por el que se ha escrito mucho, a veces demasiado. Hay parte de verdad y no menos de mentira. Como no, el tema ha sido caldo de cultivo para el nacimiento de autenticas leyendas urbanas, como por ejemplo la de Walt Disney. La primera novela en la que aparece la criogenización es “Los Hijos de Matusalén“, escrita por Robert Heinlein en 1941, y la denomina “sueño frío”. En la ciencia ficción, en la serie Aliens, Ripley viaja en ese estado por el espacio. También Philip Fry, en Futurama, es congelado accidentalmente y despertado en un futuro lejano. En 1986 la novela Fiasco, de Stanislaw Lem indaga sobre los aspectos morales de la criogenia. En 1997 la película de Aménabar “Abre los Ojos“, titulada “Vanilla Sky” en el remake de Tom Cruise, también indaga sobre el tema.

Un ejemplo de sociedad dedicada a estos menesteres es “Alcor Life Extension Foundation” , una compañía sin ánimo de lucro de Scottsdale (Arizona) que investiga, aboga y practica la criónica, es decir, la preservación de las personas después de la muerte legal en nitrógeno líquido, con esperanza de restaurarlas con una salud completa cuando se hayan desarrollado nuevas tecnologías en el futuro. Su nombre viene de “Allopathic Cryogenic Rescue,” (rescate criogénico alopático), siendo alopática la filosofía médica que defiende que cualquier tratamiento que mejore el pronóstico de un paciente es válido. Pagando por adelantado el coste oscila entre 70.000 y 140.000 dólares según si eliges criogenizar solamente tu cabeza o bien de cuerpo entero.

Os recomendamos para todos los interesados en el tema el siguiente documental, dividido en cinco partes sobre Alcor y algunos de sus miembros titulado “Descongelar la muerte”:

Hoy en día, en España, no existe ningún centro de criogenización, si bien si tenemos la Sociedad Española de Criogenización, que se encarga de ofrecer información y asistir a aquellos que desean ser criogenizados, el proceso.  Andrés Albarrán Carrasco, el presidente de la asociación, dedica una entrevista respondiendo a preguntas de lo más variadas.

Otro ejemplo de iniciativa podría ser la de VidaPlus, que extrae sangre del cordón umbilical en el momento único del nacimiento para su posterior criogenización a nivel de células madre con fines terapeuticos. La sangre del cordón umbilical contiene valiosas células madre que son útiles actualmente en tratamientos de medicina regenerativa, del sistema inmunológico y terapias contra el cáncer.

Si nada de esto funciona, recuerda que siempre puedes criogenizar tus muñecos Lego.

Muchas personas esperan congeladas a que sea una realidad. Otra cuestión es que en el futuro pueda llegar a ser efectiva.